miércoles, 21 de agosto de 2013

Paraíso (fotografía)

Cuando dices ‘pero que foto más hermosa’ piénsalo dos veces antes de decirlo, porque una foto no es solo la imagen, si no el momento, el significado, un mensaje oculto tal vez, pueda que un tierno conejo refleje terror o un arcoíris refleje dolor, quien sabe, a veces no es más solo que una imagen, tal vez el fotógrafo solo la tomo por casualidad, pero a veces esa casualidad se convierte en la mejor captura de tu vida, pero entonces solo di ‘me encanta’ y reflexionar sobre ella, pueda que te traiga a una nueva vida, como por ejemplo, a mi en la fotografía ♥. 
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lunes, 29 de julio de 2013

El de la gran sonrisa ♥



Mientras sonaban violines y orquestas infinitas al compas de un aire rojo color invisible que acercaba nuestras narices frías y los copos de nieve bailaban el vals de sus nacimientos. Tus brazos abrigaban los míos protegiéndolos del temor de no volver a abrazarlos. Nuestros labios desean un encuentro eterno, nuestras manos se entrelazan, tus ojos color amanecer sonríen y mis mejillas enrojecen, despertamos de repente y seguimos al compas de nuestras voces hablando de no sé qué.

viernes, 5 de julio de 2013

Ella es así



Es dorada y naranja, como sol otoñal
Derramando la vida entre sus dedos.
Se le sale la risa por los dientes, a saltos de cascadas, refrescando mis ríos a veces de tristeza.
 Ella es así…
Huele a niñez sabia e ingenua, se desborda en porqués con hambre inteligente y me regala cuentos cuando le pido besos.

Ojos azules



Porque azul
Porque no común
Porque cielo
Porque azulejos
Porque mar
Porque dulce
Porque sonríe
Porque él
Porque no otro
Porque… ¿por qué tan lejos?
 Quiero que esos ojos azules digan
¿Por qué la veo así?

Eternamente



- ¿Estas allí?
Apareces de repente
Parpadeo
Te desvaneces
-Sé que estas allí… respóndeme
Espero unos cuantos segundos a que aparezcas y nada…
Camino a través de la noche clara observando la luz de los postes altos y eternos, sintiendo como de frio paso a un abrazo abrigador, miro como unos brazos rodean mi cintura hasta que aprietas fuerte.
-No te vayas.
Digo tímida, asustada de que desaparezcas de nuevo.
Bajo la mirada, unas manos largas y frías con un anillo en el dedo índice, con mi inicial. Lloro.
Me tapo la cara.
De repente me das vuelta y me abrazas contra tu pecho, escucho como los supuestos latidos de tu corazón se aceleran cada vez más rápido y más fuerte su tamborear.
-Veamos juntos las estrellas, ¿sí?
Una voz dulce y gruesa habla a mi oreja diciendo tan justas palabras
-Acompáñame hasta mi casa.
Asiento la cabeza y vamos cogidos de la mano camino hacia aquel lugar que ya no temo ir, porque ahí descansas eternamente, en tu nueva casa, nuestra futura casa.

lunes, 24 de junio de 2013